El autor de esta hermosa frase es Mariano Fandós quien nos visitó recientemente, quien pertenece a la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT). Mariano, francés de padres españoles, por muchos años participó como representante sindical en las cooperativas agrícolas francesas y nos visitó por primera vez en septiembre de 1996 como integrante de la delegación que participó en el primer encuentro cooperativo Franco Venezolano organizado por Cecosesola. Ha continuado su vinculación con nosotros a través de los años y siempre que viene a Venezuela aparta tiempo para contarnos sobre su labor sindical y mantenerse al día sobre lo que vamos siendo y haciendo como Red Cecosesola.

Actualmente Mariano Fandós forma parte del equipo de relaciones internacionales de la CFDT, una de las cinco mayores centrales sindicales de Francia. La CFDT es la central sindical más grande en cuanto a número de afiliados (875.000) y una de las más influyentes junto a la Confederación General del Trabajo (CGT).

Con relación al trabajo comunitario que ha desarrollado Cecosesola durante cincuenta años, Mariano se ha referido con estas hermosas palabras:

"Cuando yo conocí a Cecosesola en los años 90, Venezuela era un país muy diferente del de ahora. Entonces mucha gente pensaba que con el dinero del petróleo se resolvían todos los problemas. Pero en Cecosesola no, al contrario. En Cecosesola se sabía que el dinero fácil pervierte las cosas. Que el dinero es una herramienta y que la verdadera riqueza es el trabajo colectivo y la inteligencia colectiva. Esa inteligencia de todos se construye con el tiempo, y Cecosesola ha sabido poner en marcha un proceso de auténtica educación popular para conseguirlo.

Estoy seguro que Cecosesola va a jugar un papel importante para poner soluciones concretas a los problemas de los venezolanos, como ha sabido hacerlo hasta hoy. Barquisimeto y Venezuela necesitan a Cecosesola. Han tenido la suerte que esté ahí desde hace ya 50 años, y lo que están haciendo hoy prepara el futuro. Y sé que en el futuro Cecosesola seguirá trabajando con la energía, el entusiasmo, y la inteligencia colectiva que la caracteriza.

Y cuando hablo de Cecosesola no estoy hablando de un ente abstracto, estoy hablando de hombres y mujeres de carne y hueso comprometidos con la realidad de su país, gente ordinaria que está haciendo un trabajo extraordinario. Gente ordinaria que ha aprendido, gracias a Cecosesola, gracias a ellos mismos, a ser extraordinaria."