Nuestras actividades nacen de nuestras necesidades comunitarias y se desarrollan con criterios de equidad y compromiso social: 

A través de los servicios que nos prestamos como comunidad logramos precios que representan ahorros entre un 30% y 50% en relación a los precios promedios del mercado. La totalidad de los excedentes que generamos se reinvierten en función social. Los intercambios de bienes y servicios en la red, así como nuestras remuneraciones, no se guían por los valores estipulados por el mercado. 

Red funeraria:

A través de una red de apoyo mutuo, más de 20.000 familias de hasta 9 miembros nos garantizamos los servicios funerarios. 

Red de producción y distribución de productos de primera necesidad:

Gestionamos una red comunitaria de producción y distribución de alimentos y otros productos de consumo diario que abarca cinco estados de la república, constituyéndose en la iniciativa no gubernamental de mayor venta de alimentos al detal de la región centro occidental del país.

Red de salud:

Nuestra incipiente red de salud atiende a más de 220.000 personas al año en seis centros de salud comunitarios integradas al Centro Integral Cooperativo de Salud (CICS). En este centro hospitalario nos prestamos, como comunidad, distintos enfoques de sanación, tanto convencional, como alternativa.

Red de autofinanciamiento:

A través de un sistema financiero descentralizado, abierto y flexible, aceptamos el reto de autofinanciar nuestras actividades. Se trata de potenciar un proceso autogestionario apoyándonos en el esfuerzo colectivo necesario para generar nuestros propios recursos.